Y un día quedaste con aquel chico, ese con el que te cruzaste en la calle hacía ya casi un año y del que sólo recordabas el color de los ojos. Y empezasteis a hablar como se suele hacer cuando se conoce a alguien; me gusta, hago, voy, estoy, soy,…y al separarte de él te quedó una gran sensación de vacío,…a él le pasó lo mismo…
Y un día tiras los lastres, dejas de sufrir gratuitamente y respiras por fin…
Y un día el extraño que apareció de repente deja de serlo y te hace reír, te abraza, te cuida, te quiere,…Y te sorprendes sonriendo con los labios, con la mirada,…y queriéndolo, abrazándolo, soñándolo cuando no está a tu lado.
ay, maga, que te nos has enamorao…