Y ese día le tocó escucharlo a él…
Hacía algún tiempo que no la veía por aquí y la verdad es que no la echaba de menos, pero se volvió a presentar y ahora la tengo delante de mi. Es la Antonia Mª que desde hace días se va a la cama con la cabeza repleta de historias para ordenar, recomponer o inventar, de su propia vida y que se levanta dándose cuenta de que toda esa agitación nocturna no ha servido para otra cosa que para trazar unos semicírculos muy poco atractivos bajo los ojos.
No quiero seguir dedicando 10h al día a hacer un trabajo que no me aporta nada, cuando salgo de allí me pongo a pensar y no siento ningún tipo de satisfacción.
Vivo en Madrid, ¡guao! la capital de España!! Llena de ofertas culturales, es la bomba!! Pero, ¿quién las aprovecha?? Iba más al teatro y al cine cuando vivía en Cádiz!!!
Una ciudad con 3 M de habitantes y estás más solo que en una islita aún por descubrir, restaurantes para elegir, ¿chinos?, ¿un japonés??, vietnamitas, moscovitas, … ¿un valenciano esta vez y nos comemos un arrocito negro de escándalo??
Cuál es tu profesión?? Trabajo en el Gabinete de Comunicación de una empresa de ingeniería. Sí, sí, pero ¿qué eres??Pues.., eh…, profesora de francés!,-¡Ah!
Toñi:-¿Y qué coño haces tú ahí?
No puedo alquilar una casa sola. No tengo tiempo para seguir estudiando, para hacer el curso del que me he matriculado…..Quiero hacer muchas cosas, no me quiero parar aquí, quiero seguir aprendiendo cosas, quiero viajar con una mochila a la espalda, quiero estudiar, quiero tener agujetas de tanto reírme, quiero conocer a gente a la que querer y que me quiera, quiero dar cariño y abrazar y que me abracen, y quiero tener un hijo. Ya se que quiero todo pero ¿por qué renunciar?
Cómo profesora soy buena, muy buena. El otro día me llamaron de la Academia donde he estado currando desde que estoy aquí. La directora me estuvo contando que en febrero llegó un alumno de bachillerato que necesitaba clases de francés y que como a mí en principio no me interesaba, se hizo cargo la profesora de lengua que también había estudiado francés, y, fracaso absoluto, el chaval acabó argándose porque no había aprendido absolutamente nada. Y me decía, hemos metido la pata Toñi, teníamos el 100% de aprobados en tu asignatura y eso es lo que hace que funcione una academia, tendríamos que haber negociado contigo. Cuando colgué el teléfono me sentí muy satisfecha, pero no sólo por lo que oí, me sentía así cada vez que salía de las clases y Gema o David que eran los más complicados, habían aprendido algo. También me sentí así cuando los alumnos de Burdeos al final de curso, podían mantener una conversación fluida en español o entender una película o una canción. Eso es lo que no siento al salir de aquí. Que los trabajos son rutina, sí, estoy de acuerdo y la rutina también se necesita para que nuestras vidas no sean un caos permanente, pero las rutinas se pueden clasificar y reinventar cuando son rutinas acariciadas o queridas.
Pero,… !basta de quejas¡ me dije el otro día, -¡No quiero oírte hablar así hasta que muevas el culo (al que por cierto tendrías que mantener a raya, y someterlo a un buen entrenamiento, ha adelgazado y parece que quiere emanciparse de su lugar de origen). Le hice caso a esa vocecita interior y me puse a ello.
106 cv en los que puse toda la ilusión del mundo, y la ilusión mueve montañas, ¿no? Ah no, es la fe!!!! bueno…
!Me largo a vivir al sur¡ Alquilo un piso para mí solita y dos añitos de paro, de los que no me gustaría tocar ni la cuarta parte, me darían margen para buscar curro, preparar oposiciones, terminar el curso de traducción, tener un hijo…
A veces me pregunto que por qué no seré una tía conformista, que se contenta con lo que tiene, y así parar ya de dar vueltas.
Si hubiera sido así, ahora estaría casada con el primer novio que tuve, sí, aquel morenazo de cuerpo estupendo, tendría 3 o 4 hijos, y a lo mejor hasta sería feliz, o equilibradamente feliz.
Seguro que no me haría preguntas sobre cosas raras, no sería un ente en constante búsqueda de algo que ni siquiera conozco. ¿Por qué seré tan complicada cuando tengo la opción de no serlo?, ¿o no tengo la opción?
Uffff, me paro aquí, la ida de olla va en aumento. Voy a descender de entre los otros perturbados que me he encontrado ahí arriba donde me he plantado sin saber muy bien cómo ni porqué, y voy a poner los pies sobre el artilugio que tengo debajo de la mesa, obsequio de la empresa que sirve para que la circulación no se te joda, del todo…